La luz azul NO es mala. Es un fenómeno natural que está presente en la luz solar y nos ayuda a mantenernos despiertos. El ojo necesita la luz azul para mantener nuestro cuerpo en condiciones saludables, ésta ayuda a controlar nuestro biorritmo, es decir, nuestro ciclo de sueño y bienestar.

El problema se encuentra en dos factores muy a tener en cuenta:

I. La sobreexposición a la luz azul.

II. El ojo humano está hecho para ver con luz, y NO para mirarla directamente.

Si recibimos una cantidad superior a la necesaria, y encima la recibimos de forma directa, cada vez que miramos la pantalla de nuestro ordenador o teléfono móvil, es cuando puede causar efectos adversos.

La realidad actual es que la mayoría de las personas que vivimos en el mundo 3.0 (utilizamos internet a diario), estamos expuestos a una cantidad de luz azul superior a la realmente necesaria para nuestro organismo.

Este exceso de luz azul desestabiliza nuestro ciclo de sueño, generando insonmio, fatiga y estrés visual.

La mayoría de personas somos conscientes de la importancia que conlleva protegerse o no de los rayos de luz ultra violeta que emite el sol, y por ese motivo utilizamos gafas de sol en el exterior, ¿cierto?

Ahora, debemos tomar conciencia de que esa luz dañina no sólo está presente en el sol, sino que también estamos expuestos a la misma en interiores. Dispositivos electrónicos -ordenadores, tablets y smartphones- y alógenos. La diferencia entre la luz de un alógeno y la de la pantalla de tu ordenador o móvil, está en que el alógeno no lo miras directamente, igual que no miras directamente el sol, sin embargo la pantalla del ordenador la miramos directamente, y durante muchas horas.

Con la participación de laboratorios ópticos profesionales, hemos desarrollado la gama Daily con tratamiento Blue Protect. Neutraliza la luz azul previniendo la fatiga y el estrés visual, así como el insomnio.